Hace 119 años nació el aire acondicionado. Llegó como una solución práctica a un problema, pero trajo consigo un reto: aceleró el cambio climático.

El gran reto de la refrigeración es el desarrollo social pensado para las futuras generaciones: ser eficientes hoy para optimizar la energía mañana.

El reto del milenio: ser más eco-eficiente

 Reducir la emisión de gases como el dióxido de carbono (CO2) y los hidrofluorocarbonos (HFC), es necesario para controlar el cambio climático, proteger a la naturaleza y disminuir las altas temperaturas a las que se enfrenta el planeta en este siglo.

El desarrollo tecnológico es el gran aliado para introducir y desarrollar productos para la refrigeración.

Para el futuro, la industria debe pensar en refrigerantes que la naturaleza pueda degradar. Ellos deben ser obtenidos por distintos métodos como el aire, el agua, el amoniaco, el CO2, etc, e introduciendo componentes nuevos, como los eyectores, en los circuitos de refrigeración con CO2.

Las nuevas posibilidades que se abren con el uso de eyectores con otros refrigerantes distintos del CO2 y con posiciones diferentes en los circuitos frigoríficos se disparan y hace que el futuro sea aún más interesante.

Legislación en constante cambio

Con el paso del tiempo, la legislación cambia y se establecen normas y criterios que hacen que conceptos como el ecodiseño y la normalización sean cada vez más habituales en refrigeración.

Este reto es una constante en el tiempo que se debe prever.

El ecodiseño introduce valores de eficiencia energética así como de tratamiento de residuos de cara a una economía circular. Ambos conceptos unidos llevarán a que nuestros sistemas sean más eficientes y tolerantes con el medio ambiente.

Además de introducir valores de eficiencia energética, el ecodiseño ha sido muy importante para la aparición de las nuevas tecnologías disruptivas (IoT, Big Data, Inteligencia Artificial, etc) nos allanarán el camino hacia un futuro prometedor, lleno de retos y oportunidades.

En este sentido, la digitalización y la automatización de los componentes y procesos de refrigeración es una realidad: compresores, válvulas, controladores, que incorporarán sensores para poder registrarlo todo.

La salud: un pilar fundamental

El sector del aire acondicionado y la climatización se enfoca cada vez más en la calidad interior del aire.

En líneas generales, es evidente que la calidad del aire interior mejora la salud y el bienestar de las personas y que, a día de hoy, se empieza a ver cómo las empresas están desarrollando iniciativas de salud.

Los negocios empiezan a ser conscientes de que sus edificios tienen que ser saludables, ya que existen diferentes estudios que demuestran que el aire que respiramos está relacionado con la productividad.

Asimismo, es posible mejorar la calidad interior del aire sin necesidad de pagar un alto coste energético, gracias a las revisiones periódicas, el mantenimiento adecuado de las instalaciones y las soluciones de control de contaminantes.

De la misma manera, se evidencia la importancia de que el proceso de diseño de los edificios tenga en cuenta no solo que sean energéticamente eficientes, sino que también sean saludables y confortables.

Refriamérica está comprometida con alcanzar estos retos, y estamos comprometidos a lograr que tus proyectos sean cada vez más saludables, eficientes y ecológicos.

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